Es un agente reductor común en la industria química, se lo aplica para eliminar oxígeno disuelto en grandes sistemas de transporte hidráulico de aguas, en la extracción de oro se lo utiliza como precipitante de oro en fase alcalina. Su gran utilidad es directamente al tratamiento de efluentes cianurados de la industria minera (proceso INCO) ya que el metabisulfito de sodio permite la destrucción de cianuros.