Es conocido por ser un poderoso oxidante, sus principales usos son en la industria del papel, telas y en la industria aeroespacial como combustible de motores. En la industria metalúrgica es un oxidante en la lixiviación de los minerales de uranio, cobre o zinc, útil también en la cianuración intensiva de minerales de oro debido a que es un purificador de soluciones; elimina el arsénico, selenio, hierro y manganeso antes de la etapa final de recuperación del metal de interés.